Todavía recuerdo el día que un amigo me preguntó la edad que tenia y al contestarle los años me dijo “esos exactamente son los que ya no tienes”…da que pensar ¿verdad?, desde luego a mi me lo hizo. Así es, la edad que decimos tener son los años consumidos por tanto, desconocemos cuantos años tenemos, dicho así es difícil de digerir, pero es tan cierto como que tenemos fecha de caducidad. El tiempo es un bien precioso que no se puede ahorrar, el que no lo disfrutes, lo pierdes para siempre.

Pasado el mal trago, en la segunda digestión hay que hacerle otra lectura, hemos de vivir intensamente la vida que tenemos, no se trata de hacerlo de manera desenfrenada sino conscientes de que hemos de sacarle provecho, con la familia, amigos y en el trabajo. Interesados por el presente y por el futuro, ligeros de equipaje que escribía Machado, portando únicamente buenos recuerdos y experiencias vitales, aquí quería llegar, dejemos atrás un año con muchos sinsabores, que si hemos tenido la fortuna de que no nos han tocado personalmente si lo habrán hecho a personas a las que apreciamos. La vida es como la bicicleta, hay que pedalear hacia adelante para no perder el equilibrio, no hay que ser un científico para llegar a esta conclusión, pero esto lo dijo Albert Einstein . Es una máxima por la que rijo mi vida personal, pero también lo hago en lo profesional y en Sein trabajo porque así lo interioricemos todo el equipo.

Me encuentro rodeado de un grupo de excelentes personas y profesionales (una cosa lleva a la otra), si logramos que cada uno de nosotros se sienta participe de nuestro proyecto empresarial , el que estamos llevando a cabo, ninguna coyuntura difícil podrá con nosotros y de esa manera afrontaremos el nuevo año con el mismo animo que uno se levanta a la mañana en su entorno preferido (un paisaje de montaña en un día soleado de invierno, en mi caso), pletórico, lleno de energía, con espíritu alegre y las ganas de aprovechar cada minuto.

Comenzamos un nuevo año, en lo personal uno se puede marcar objetivos personales, en la empresa ponemos el contador a cero en lo económico, pero en los dos casos nada de lo que vaya a suceder estará inconexo con lo realizado anteriormente, quiero decir que cada día estamos construyendo nuestro futuro, seamos conscientes de ello y de la fortuna que tenemos porque sea así. Por eso si miro a lo realizado en el 2011 se me ocurre decir…

¡ Viva el 2012!