Recuerdo que a finales del año pasado quede desagradablemente sorprendido de lo que supuso el último cuatrimestre. Para entonces llevábamos casi cuatro años en crisis, pero en nuestra tierra esta no se había sentido con tanta crudeza, con tanta negatividad hasta la vuelta de ese verano. Resulta que desde entonces sigue siendo difícil encontrarse con buenas noticias, en nuestro twitter @sein_tic creamos un hashtag #EcoBuenaNoticia y he de reconocer que me resulta muy dificultoso encontrar que publicar.

Fastidia escuchar la radio y a su tertulianos, ver la televisión y como abren los telediarios, leer la prensa y pasar páginas donde sólo se nos habla de cierres, eres, …Da igual la ocupación, edad o preparación de cualquiera de nosotros, ahora en nuestras conversaciones aparece esa prima indeseable, la cotización de la bolsa, la salida de Grecia, ¡vaya tres pendones desorejados!

Vuelve septiembre y quien mas y quien menos ha escuchado en el verano que a la vuelta la empresa tal tiene previsto reducir considerablemente su plantilla, que aquella otra tiene graves dificultades, y que la de al lado no paga a proveedores, y en general que la mayoría tiene dificultades para encontrar o conservar Clientes, cierto, pero pregonado con un tufillo de sálvese quien pueda.

Es el momento de apartar de un manotazo malas noticias, a los pesimistas y pájaros de mal agüero, necesitamos más que nunca concentrarnos en el hacer, ya sea cambiar, innovar, crecer en geografía, en oferta, ya sean todas ellas o la combinación de algunas. “Mal de muchos…consuelo de tontos”, nuestras madres nos decían que nos fijáramos en el que las aprobaba todas, que no nos justificáramos con los que suspendían unas cuantas, dichos y pensamientos aplicables hoy en día, a los negocios y a la vida en general.

Esto no esta tan mal, no era un oasis (una metedura de pata emplear este término por lo despectivo que resulta para el resto), pero sobre todo no hagamos que sea un desierto. Está en nuestra mano, trabajar con mas determinación, insuflar mensajes de ánimo en nuestras conversaciones, hacer partícipes de ese espíritu a nuestros compañeros, a clientes, proveedores, a la familia y a los vecinos también, todo vale. No hablo de ser optimistas, pecar de pardillos o resultar unos ingenuos, trato de hacer ver que cualquiera de nosotros tiene mucho que hacer y decir para salir de esta centrifugadora donde nos meten los políticos, periodistas y otros cafres. Ya que no dicen la verdad, el diagnóstico real de la situación, lo que nos llevaría a poder hacer la intervención (quirúrgica, no me estoy refiriendo a la de los teutones) necesaria, entonces no nos quedemos con sus medias verdades interesadas.

Como en la bici, como en el ski, como en la vida, ante la duda echémonos para adelante. No dejemos de pedalear porque entonces la caída sería segura, sigámoslo haciendo porque esa es la manera de salir del bache, de superar el obstáculo.

Alianzas, crecimiento de mercado, de portfolio, estar abiertos e imaginativos a colaborar y contratar con Clientes y Proveedores de otras maneras…eso es “echarse para adelante”. Nosotros lo estamos haciendo, convencidos sí, seguros no, de que esa es la forma con la que nosotros podemos superarlo.